Siempre fui la que disfruta de cada una de las locuras que la vida tenía reservadas para mi. Vivo entre botellas de vodka, tacones altos y besos que no siento. Y daría mil argumentos para morir ahora mismo pero, querido desconocido, aquí a tu lado, con este whisky barato y tu mano en mi culo, tengo mil y un argumentos para seguir viviendo. Más que los que tengo para dejar de hacerlo :D
No hay comentarios:
Publicar un comentario